«1356» de Bernard Cornwell: brillante pero irregular relato de la batalla de Poitiers

Esperaba con mucha expectación la publicación de este libro: soy un gran admirador de Bernard Cornwell ; el personaje de Eduardo El Príncipe Negro siempre me ha resultado especialmente atractivo dentro de una época histórica que me fascina; y además se publica en Editorial Pamies, que siempre han tenido un especial ojo a la hora de descubrir escritores e historias que me han resultado muy atractivos como Christian Von Ditfurth, William Kent Kueger o Sharon Kay Penman.

 

Tengo que reconocer que el libro solo ha respondido parcialmente a las grandes expectativas que me había creado. Me explico: de las dos partes que se pueden diferenciar en el libro la primera me ha resultado algo decepcionante, mientras que la segunda y final me ha parecido escandalosamente buena.

La novela empieza retomando a un personaje de la anterior serie de Cornwell Arqueros del rey: el arquero inglés Thomas de Hookton vuelve a verse envuelto en la búsqueda de una reliquia sagrada. Esta es la parte que me ha resultado algo decepcionante; no he conseguido engancharme a una trama en la que el escenario general de la guerra de los Cien Años aparece solo esporádicamente. En parte la culpa la tiene una circunstancia que me sucede habitualmente en este tipo de sagas o en las de narrativa fantástica: cuando han pasado varios años y muchos libros sobre la última lectura de la serie algunos acontecimientos y personajes de la misma se han ido borrando de la memoria y resultan solo vagamente familiares, lo que va en detrimento del seguimiento narrativo (e incluso afectivo) de la trama. No sé hasta qué punto ha sido esto lo ocurrido con 1356, pero he de reconocer que me ha costado engancharme a la parte del libro centrada en la búsqueda de la reliquia por parte de Hookton y sus hombres.

Sin embargo, cuando la historia confluye con la trama de la guerra de los Cien Años, el Príncipe Negro y la batalla de Poitiers la novela engancha absolutamente. Ahí Cornwell vuelve a ser el maestro inigualable en la narración de batallas; su estilo es prácticamente cinematográfico: no solo explica de manera muy clara y entendible todos los entresijos tácticos del desarrollo del combate y los momentos de inflexión en la lucha, sino que lo salpica con gráficas pinceladas de combates individuales alguno de ellos con la participación de los personajes clave de la novela. Además, como apasionado de la Historia en general y de la Inglaterra de los Plantagenet en particular sus notas históricas finales y la bibliografía que cita me han resultado siempre muy útiles.

En resumen, aunque la valoración general del libro es buena y resulta una lectura recomendable para los incondicionales de Cornwell y para quien quiera conocer en detalle los entresijos de una de las batallas más importantes de la guerra de los Cien Años, a mi entender esta novela no llega a la altura de las otras dos aproximaciones del autor a esta contienda en las que trató las batallas de Crécy y Agincourt. A quien no haya leído las anteriores novelas del autor protagonizadas por Thomas de Hookton (Arqueros del Rey, El Sitio de Calais y La Batalla del Grial) les recomiendo que las lean antes de enfrentarse a 1356.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s